Entre el 24 y el 28 de febrero, agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en conjunto con el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Pública de Texas y la Oficina del Fiscal General de Texas, llevaron a cabo una serie de arrestos que han generado un impacto considerable.
Los detenidos, nueve en total, son inmigrantes con antecedentes penales graves. Se les acusa o han sido condenados por delitos sexuales, lo que agrega una capa de gravedad a la situación. “Nuestras comunidades son más seguras gracias a esta acción enfocada en la seguridad pública,” declaró Chad Plantz, agente especial a cargo de ICE en Houston. La declaración destaca el impacto en la seguridad ciudadana como el objetivo primordial de esta operación.
Algunos de los casos más relevantes incluyen:
- Un hombre de 39 años y originario de El Salvador, deportado tres veces previamente, enfrenta cargos por abuso sexual continuo de un menor.
- Un ciudadano mexicano de 61 años, deportado en tres ocasiones, con condenas por agresión sexual agravada a un menor, entre otros delitos.
- Un ciudadano cubano de 61 años, con antecedentes de abuso sexual con arma, agresión sexual y secuestro, además de no registrarse como delincuente sexual.
- Otros casos involucran condenas por secuestro, posesión ilegal de armas, robo, abuso sexual infantil y posesión de drogas, demostrando la diversidad de delitos involucrados.
La importancia de esta acción radica en la cooperación interinstitucional para garantizar la seguridad, enviando un mensaje contundente sobre la lucha contra este tipo de delitos en la zona.
