Trump anuncia aranceles recíprocos, México queda fuera de la lista

El protagonista, Donald Trump, se presentó ante las cámaras con su característica energía. Su discurso, en un principio, se centró en la revitalización de la industria estadounidense, utilizando frases como “Hacer a Estados Unidos rico de nuevo”, un eslogan que resonó en su campaña electoral. Habló de un “renacimiento industrial”, prometiendo una vuelta a la época dorada de la potencia manufacturera del país.
Sin embargo, el punto álgido del discurso llegó con el anuncio de aranceles recíprocos. Trump declaró este día como el "Día de la Liberación de la Unión Americana", una proclamación audaz que subrayaba la importancia del anuncio. La medida, según sus palabras, representaría la declaración de independencia económica de Estados Unidos.
La sorpresa, sin embargo, radicó en la lista de países afectados. Mientras la expectativa se centraba en represalias contra México, el país azteca se ausentó notablemente. La orden ejecutiva, que entraría en vigor inmediatamente a través del Registro Federal estadounidense, establecía una base de aranceles del 10% para la mayoría de los países.
Se aplicaron gravámenes más específicos a otras naciones:
El anuncio concluyó con una afirmación rotunda: "Vamos a volver a ser una súper potencia industrial". Las consecuencias a largo plazo de esta medida, y especialmente la ausencia de México en la lista de países afectados, quedaron sujetas a un análisis posterior.