Caos en Long Beach: 11 cargos por persecución y choque múltiple

El protagonista involuntario de este caos fue Adam Bowen, de 40 años, quien se convirtió en el centro de una investigación que lo involucra en 11 cargos por delitos graves. Las autoridades lo acusan de haber iniciado todo con un robo de vehículo, específicamente un camión de plataforma, después de presuntamente intentar atropellar al dueño de una grúa, quien resultó herido durante el enfrentamiento inicial. "Este fue un acto extremadamente imprudente y descarado", declaró el fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, Hochman, refiriéndose a las acciones de Bowen.
La persecución se extendió por varias autopistas y calles, incluyendo la autopista 605 en Whittier, donde Bowen incluso condujo en sentido contrario por un tramo. Un testigo describió cómo el camión casi impacta un autobús. "El camión parecía rozar una cerca antes de casi chocar con un autobús", recordó el testigo. El trayecto estuvo marcado por momentos de alta tensión, esquivando vehículos y poniendo en riesgo la vida de innumerables personas.
El climax tuvo lugar en la Séptima Calle de Long Beach. Una cadena de colisiones devastó la zona, dejando al menos nueve autos dañados en cuatro choques separados. El impacto final ocurrió en el estacionamiento de una tienda de pinturas Sherwin-Williams en Termino Avenue. Clarence Taylor, un veterano que regresaba del Centro de Salud de Asuntos de Veteranos, fue uno de los afectados. "Pensé que no le funcionaban los frenos o algo así. Fue muy violento", describió Taylor el momento en que el camión impactó su vehículo. Al menos tres personas fueron hospitalizadas por las lesiones sufridas.
Entre los cargos que enfrenta Bowen se encuentran: intento de asesinato, robo de vehículo, agresión con un arma letal, atropello y fuga con resultado de lesiones graves, huida del vehículo de un oficial de policía, resistencia al arresto y hurto mayor de un automóvil. Su juicio está programado para este jueves, y de ser declarado culpable, enfrenta una posible sentencia de cadena perpetua.
El incidente dejó una escena impactante en Long Beach, un recordatorio de las consecuencias devastadoras de las acciones irresponsables al volante.