Rubio propone gasto militar OTAN al 5% del PIB

El foco de atención se centró en la figura de Marco Rubio, Secretario de Estado de EE.UU., quien en su primera intervención en una reunión de la Alianza Atlántica, planteó una propuesta audaz: un incremento drástico en el gasto militar de los países aliados. Su objetivo, según sus palabras: "elevar el gasto en defensa al 5% del PIB".
Rubio, lejos de presentar esto como una exigencia unilateral, aclaró que la propuesta aplica también a Estados Unidos. Esto implica un considerable aumento en el presupuesto de defensa estadounidense, actualmente situado en el 3.38% del PIB, según proyecciones de la OTAN para 2024. La justificación de esta medida radica en la creciente percepción de una amenaza global, una amenaza que, según Rubio, "Si las amenazas son realmente tan graves como yo creo que son, como los miembros de esta Alianza creen que son, entonces esa amenaza tiene que ser enfrentada con un compromiso pleno y real."
La guerra en Ucrania, sin lugar a dudas, se presentó como un ejemplo paradigmático de la urgencia de este fortalecimiento militar conjunto. Sin embargo, Rubio reconoció la complejidad del panorama, entendiendo las dificultades que enfrentan los países miembros:
La intervención de Rubio no se limitó al ámbito estrictamente militar. Aprovechó la oportunidad para desmentir interpretaciones erróneas sobre la postura de Donald Trump hacia la OTAN: "Trump no está en contra de la OTAN, sino en contra de una OTAN que no tiene las capacidades que necesita para cumplir con las obligaciones de todos y cada uno de los Estados miembros".
La reunión también sirvió como espacio para expresar condolencias por la muerte de cuatro militares estadounidenses en Lituania. El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, agradeció el apoyo de Rubio, quien a su vez resaltó el compromiso activo de Estados Unidos con la Alianza. Finalmente, se adelantó la participación en futuras estrategias con aliados estratégicos en el Indo-Pacífico, incluyendo a Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, invitados a la ministerial.
El impacto de estas declaraciones y sus repercusiones geopolíticas a largo plazo aún están por verse, generando un clima de expectativa a nivel internacional.