Redadas de ICE en granjas de Nueva York: trabajadores migrantes bajo amenaza

Lynn-Ette & Sons, una empresa agrícola en el condado de Orleans, vuelve a ser escenario de una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El pasado 14 de agosto, siete trabajadores —cuatro mexicanos y tres guatemaltecos— fueron interceptados en su camino al trabajo. No es la primera vez: en mayo, una redada similar dejó 14 detenidos, la mayoría ya deportados.
"Esto no es coincidencia", asegura Armando Elenes, secretario y tesorero del sindicato United Farm Workers (UFW). "Son los mismos patrones: detienen a líderes, rompen familias y siembran miedo justo cuando avanzamos en la negociación colectiva".
Los hechos hablan por sí solos:
La ironía es cruel. En mayo, la empresa calificó a los trabajadores detenidos como "miembros valorados de nuestra familia". Hoy, siete nombres más se suman a la lista de quienes, según UFW, pagan el precio de querer salarios dignos.
El miedo ahora viaja en camionetas. Los cheques pendientes de los deportados —retenidos por el Departamento de Trabajo— son solo el último recordatorio de que, para muchos, la cosecha nunca llega.