La jueza Jia Cobb, del Distrito de Columbia, emitió un dictamen de 48 páginas donde cuestiona la legalidad de aplicar deportaciones aceleradas a migrantes que llevan hasta dos años en territorio estadounidense. "Priorizar la rapidez sobre el debido proceso llevaría a expulsiones erróneas", advirtió la magistrada, nombrada por Biden en 2021.
El polémico esquema, anunciado por el Departamento de Seguridad Nacional en enero, permitiría a ICE deportar sin audiencia judicial a quienes:
El revés judicial ocurre semanas después de que la misma jueza bloqueara deportaciones aceleradas para beneficiarios de parole humanitario. Ambos fallos representan un obstáculo para la meta de Trump: un millón de deportaciones anuales si gana en noviembre.
Agentes de ICE han intensificado operativos en cortes migratorias, donde aprovechan desestimaciones de casos para rearrestar a migrantes bajo el nuevo procedimiento. Aunque técnicamente podrían solicitar asilo, muchos desconocen este recurso o son expulsados antes de completar el trámite.
La Casa Blanca insiste en que su estrategia busca agilizar un sistema saturado, pero los tribunales parecen dispuestos a poner límites. Mientras tanto, cientos de miles de migrantes respiran aliviados... al menos temporalmente.