"No vinimos a recibir disculpas, vinimos a exigir que nadie más pase por esto", declaró una madre con la voz quebrada mientras sostenía la fotografía de su hija, hoy adolescente. El salón donde se realizó el acto público olía a café recién hecho y a tensión contenida.
La Secretaría de Educación Pública (SEP), representada por Mario Delgado Carrillo, reconoció ante cámaras lo que durante años trató de minimizar: 18 casos de abuso sexual cometidos en 2018 por personal del Jardín de Niños 'Marcelino de Champagnat'. Los datos oficiales revelan un patrón sistemático: los crímenes ocurrieron entre agosto y octubre, siempre durante horario escolar.
Entre las medidas anunciadas destacan:
Al fondo del salón, un grupo de niños jugaba con crayones sobre las actas del caso. Mientras las autoridades hablaban de protocolos, ellos dibujaban soles amarillos y casas con chimeneas. Nadie se atrevió a pedirles que guardaran silencio.