Muerte de niña en Arizona: padre rechaza acuerdo por homicidio

El centro de la controversia es Chris Scholtes, quien se enfrenta a cargos de asesinato en primer grado y abuso infantil por la muerte de su hija de dos años en agosto de 2024 en Marana. La tragedia ocurrió después de que, supuestamente, la niña permaneció varias horas dentro de un vehículo estacionado bajo el sol abrasador del desierto de Arizona.
La fiscalía ofreció a Scholtes un acuerdo de culpabilidad por homicidio en segundo grado, una opción que, según reportes de la corte del pasado 27 de marzo, fue rechazada. Esto significa que el caso procederá a juicio, cuya fecha está fijada para el próximo 27 de octubre.
Las versiones de los hechos presentadas por Scholtes a las autoridades han sido cuestionadas. Él declaró que llevó a su hija a hacer diligencias y la dejó dormida en su asiento de seguridad mientras entraba a casa, asegurando que dejó el motor en marcha y el aire acondicionado encendido. Sin embargo, "el testimonio de Scholtes no coincide con las grabaciones de seguridad de un vecino", según fuentes cercanas a la investigación. El video muestra que el vehículo llegó a su casa alrededor de las 12:53 p.m. y no volvió a moverse hasta horas más tarde, contradiciendo la versión del acusado.
El relato de los otros dos hijos de Scholtes, de 9 y 5 años, añade otro elemento crucial a la investigación. Según la declaración de los menores, "su padre los dejaba a todos solos en el vehículo con regularidad, distraído por los videojuegos y la comida". Las autoridades incautaron una PlayStation y otros dispositivos electrónicos como parte de la investigación, junto con el vehículo, un Acura MDX 2023.
La declaración de Scholtes ante los investigadores indica que estaba al tanto de una función de seguridad en su vehículo que apaga el motor después de 30 minutos, admitiendo haber tenido una experiencia previa con esta característica. El hecho de que la niña fuese encontrada inconsciente en el vehículo apagado, aproximadamente a las 4:00 p.m., cuando la esposa de Scholtes llegó a casa, añade un elemento crucial de incertidumbre al caso. La investigación continúa.