Fred Erickson, uno de los afectados, mostró a medios locales los sillones que quería restaurar. "Son muebles de buena calidad, por eso confié", comentó. La señal de alarma llegó cuando Chávez le pidió que el cheque fuera a su nombre personal y no al negocio. $2,500 dólares y 12 semanas después, solo recibió excusas: retrasos en tela, falta de personal. La policía de Marana confirmó que Chávez no tenía el dinero para devolver cuando se le confrontó.
El caso revela un vacío legal: al operar como LLC (Sociedad de Responsabilidad Limitada), Chávez no está obligado a tener un fondo de compensación para clientes afectados, algo que sí aplica a contratistas en Arizona. Mientras el proceso penal avanza, las autoridades recomiendan: