El jueves por la noche, la Sala de Recepciones Diplomáticas albergó a figuras como Mark Zuckerberg, Tim Cook y Satya Nadella, quienes, en un coro coordinado, celebraron las políticas de la administración Trump. "Es un honor estar aquí con este grupo de personas", declaró el mandatario, mientras las cámaras de C-SPAN capturaban cada gesto calculado.
Lo que no se dijo resonó más fuerte que los discursos. Ninguno mencionó:
Al final, la velada dejó claro que en la intersección entre tecnología y poder, los principios son negociables. La revolución digital tiene un nuevo código: adaptarse o quedar fuera del juego.