La agonía del pitcher abridor: ¿El fin de una era en el beisbol?

La temporada pasada, sólo cuatro lanzadores –Logan Gilbert (Seattle), Seth Lugo (Kansas City), Logan Webb (San Francisco) y Zack Wheeler (Filadelfia)– alcanzaron las 200 entradas lanzadas. Comparemos esto con los 34 que lo lograron en 2014. Ese mismo año, todos los equipos superaron las 900 entradas lanzadas por sus abridores; en 2024, apenas cuatro lo consiguieron.
Esta tendencia, que lleva años gestándose, impacta directamente la experiencia del juego. Para los aficionados de la vieja escuela, ver a un Bob Gibson lanzar tres juegos completos en una Serie Mundial, o a Jack Morris diez entradas sin permitir carreras, era lo común. Ahora, con bullpens repletos de relevistas que superan las 100 mph, la pregunta es: ¿cómo motivar a los equipos a darle más trabajo a sus abridores?
“Aparte de simplemente cambiar las reglas para incentivar a los managers a mantener a los chicos en los juegos por más tiempo”, comentó Dave Roberts, manager de los Dodgers, un equipo que ejemplifica el actual enfoque en el bullpen. En su camino al título de la Serie Mundial 2024, sus abridores apenas llegaron a seis entradas en dos de sus 16 juegos de postemporada.
Incluso Nathan Eovaldi, quien tuvo una destacada postemporada con 5-0 y cinco aperturas de calidad en 2023 (seis o más entradas permitiendo tres o menos carreras limpias) con los Rangers, reconoce el cambio: “Los bullpens son muy diferentes ahora… Tienes muchos más chicos que pueden entrar en la sexta o séptima, lanzar múltiples entradas. Todos tienen múltiples lanzamientos ahora también.”
La solución, según varios managers, parece sencilla pero compleja: cambiar las reglas. “Hemos creado nuestro propio monstruo. Es lo que es”, afirma Bob Melvin, manager de los Gigantes. Sin embargo, el comisionado Rob Manfred considera que es prematuro explorar cambios de reglas, prefiriendo enfocarse en métodos de entrenamiento.
Un posible cambio, probado en la Liga del Atlántico, obligaba a un equipo a perder su bateador designado si el abridor no completaba cinco entradas. Esta opción presenta un problema: afectaría a estrellas como Shohei Ohtani y Bryce Harper, generando inconformidad entre los fanáticos.
Otras opciones incluyen un número máximo de lanzadores (reducido de 14 a 13 en 2022), o reglas que obliguen a los abridores a lanzar un mínimo de entradas, a menos que sufran lesiones o alcancen un límite de lanzamientos o carreras permitidas. Bruce Bochy, manager de los Rangers, apoya la experimentación en ligas menores para fomentar la resistencia de los lanzadores.
Un estudio de MLB reveló que el énfasis en la velocidad máxima ha incrementado las lesiones. Las aperturas de cinco o más entradas disminuyeron del 84% al 70% en las mayores entre 2005 y 2024, y del 68.9% al 36.8% en las menores. Carl Willis, coach de pitcheo de los Guardianes, apunta: “Los estamos entrenando para hacerlo [fatigarse pronto], y no sé cómo estamos enseñando hoy en día puede permitir que eso suceda”.
La temporada 2024 mostró un leve aumento en las entradas lanzadas por apertura (5.22), el más alto desde 2018, y en lanzamientos por apertura (85.5), el más alto desde 2019. Pat Murphy, manager de los Cerveceros, concluye: “Hay un gran impulso para entender cómo puedes mantener un bullpen saludable… Y una de las mayores formas es que esos abridores pasen por ese primer bloque y te lleven a la sexta o séptima”. El futuro del pitcheo abridor parece estar en una encrucijada, buscando un equilibrio entre la tradición y la modernidad del juego.