Manchester United: Crisis profunda, récord histórico en riesgo

Más allá de las estadísticas y los análisis tácticos, hay una sensación de incertidumbre que se palpa en el ambiente. El nombre de Rubén Amorim, el actual técnico, resuena con una mezcla de esperanza y preocupación. Su llegada en noviembre pasado prometía un cambio, pero la realidad ha sido distinta. Desde entonces, ha cosechado apenas seis victorias en 19 partidos de liga, dejando una marca de nueve derrotas que dificilmente se puede ignorar.
La situación es alarmante. Con solo 37 puntos en la tabla, el equipo se encuentra a las puertas de igualar su peor registro histórico en la Premier League: 58 puntos, marca alcanzada en la temporada 2021-22. Para evitarlo, el Manchester United necesita una racha imbatible de siete victorias en sus ocho partidos restantes. Una meta que parece titánica, considerando que el equipo “no ha ganado partidos consecutivos en la liga en toda la temporada,” según palabras del propio Amorim.
La derrota del martes ante el Nottingham Forest, con un marcador de 1-0, representa un claro ejemplo de las dificultades que enfrenta el equipo. Esta fue la 13ra derrota en liga, acercándose peligrosamente al récord negativo de 14 derrotas del año pasado. "Tenemos que hacer correctivos bien rápido," admitió un preocupado Amorim, quien incluso llegó a considerar el equipo como "el peor en la historia del United".
El problema no se limita a la falta de victorias. Una sequía goleadora agobia al club. El encuentro contra el Forest fue el 11mo en el que el equipo no logró anotar. La desesperación llevó a Amorim a una decisión poco ortodoxa: colocar al defensa central Harry Maguire en el ataque en busca del empate. La falta de contundencia en ataque es evidente. Rasmus Hojlund, fichaje estrella por 82 millones de dólares, apenas ha anotado ocho goles en 41 partidos esta temporada. Su compañero Joshua Zirkzee suma seis en 45 partidos.
La situación es compleja. El equipo suma 37 goles en toda la liga y una diferencia de goles de menos cuatro. Si bien Amorim insiste en que ve mejoras, la realidad es que el equipo se encuentra a ocho puntos del octavo lugar, ocupado por el Fulham, y con equipos como Tottenham, Everton y West Ham acechando.
El declive del Manchester United desde la salida de Alex Ferguson en 2013 es innegable. Una era dorada que parece lejana, dejando tras de sí una profunda reflexión sobre el futuro de uno de los clubes más emblemáticos del fútbol mundial.