"Es un momento muy sensible cuando estás garantizando a alguien casi 200 millones de dólares", admitió Jerry Jones, dueño del equipo, en un tono que mezcla pragmatismo y tensión.
El centro del huracán es Micah Parsons, la estrella defensiva que ha sido pieza clave en la estrategia de los Cowboys. Aunque Parsons sigue presente en el campo, una lesión en la espalda lo mantiene fuera de las prácticas, mientras su futuro con el equipo pende de un hilo. La razón: una negociación de contrato que se ha convertido en un pulso público.
Con un historial de 52.5 capturas en cuatro temporadas, Parsons ha demostrado ser invaluable. Pero en el mundo del fútbol americano profesional, incluso los números más impresionantes a veces chocan contra el muro de las negociaciones.