Guerra judicial en NASCAR: Jordan y Hamlin enfrentan a la familia France

Lo que empezó como un desacuerdo contractual ahora amenaza con fracturar el modelo de negocios de las carreras stock.
"Los equipos van a lamentar no unirse a nosotros", escribió Jordan en un mensaje dirigido a su socio Curtis Polk, en referencia a los 13 equipos que sí firmaron los nuevos acuerdos de franquicia en septiembre. La frase resume el tono beligerante que permea los documentos judiciales, donde también salió a relucir un comentario del presidente de 23XI, Steve Lauletta: "Probablemente la respuesta es que Jim [France] muera" para renegociar términos.
Detrás del drama personal hay una batalla legal compleja:
Con los playoffs en marcha —donde pilotos de 23XI como Bubba Wallace siguen compitiendo—, el caso expone una paradoja: la pelea judicial más sucia de la historia de NASCAR ocurre mientras los autos siguen girando en el óvalo. La familia France, dueña de la organización desde 1948, enfrenta ahora un desafío existencial que va más allá de improperios: redefinir quién manda realmente en las pistas.