James Packer: Lujo, rupturas y secretos de un magnate

Recordemos que la vida de los magnates suele estar lejos del ojo público, pero algunas pinceladas nos llegan a través de filtraciones, imágenes, y declaraciones cuidadosamente dosificadas.
El foco está en James Packer, el multimillonario australiano de 57 años, y su relación –o más bien, sus relaciones– con la modelo estadounidense Renee Blythewood. Su romance, que comenzó a finales de 2023 tras una presentación por un allegado a Packer, ha sido un torbellino de idas y vueltas.
Su aparición pública en el Festival de Cannes en mayo de 2024 parecía sellar un compromiso sólido. Imágenes de ambos en la alfombra roja, cenas privadas y paseos en su lujoso yate anclado en Antibes, Francia, después de un viaje desde Barcelona, pintaban un panorama idílico. "Estoy bien. Mejor en algunos aspectos que en otros, pero en general no me puedo quejar y estoy esperando el futuro," declaró Packer a The Daily Telegraph en el apogeo de su romance con Blythewood.
Pero la aparente felicidad no duró. Fuentes cercanas aseguran que la pareja se separó en febrero de este año, apenas semanas después de una cena privada en Mar-a-Lago, la residencia de Donald Trump en Palm Beach, donde también estuvieron presentes Elon Musk y Brett Ratner, socio de Packer en RatPac. Blythewood, quien a los 10 años ya incursionaba en el modelaje y es madre de un hijo de 16 años, inmortalizó el encuentro en una foto que luego eliminó de su Instagram. Esa misma imagen, sin embargo, llegó a los medios, revelando detalles de este encuentro exclusivo.
La historia no termina ahí. Se rumorea que Packer ya ha superado la ruptura con Blythewood y ha retomado la relación con una antigua conquista. Detalles sobre esta nueva relación aún se mantienen en reserva, alimentando la especulación en el mundo del espectáculo.
Además de su vida amorosa, Packer también ha compartido públicamente sus luchas contra el sobrepeso, reconociendo las dificultades para controlar su peso mientras tomaba medicación para su trastorno bipolar, diagnosticado en 2016. Su intento de dejar la medicación, acompañado de cambios en su estilo de vida, le permitió bajar de peso, aunque admite haber recaído en el consumo de azúcar a principios de 2024.
La vida de James Packer, llena de contrastes entre éxito empresarial, desafíos personales y romances turbulentos, continúa siendo un capítulo abierto en la crónica social internacional.