Asesinato en Angola: Misterio rodea muerte de misionero estadounidense

El caso, inicialmente silencioso, ahora se abre paso a través de los tribunales angoleños, revelando detalles cada vez más complejos. El centro de la controversia es Jackie Shroyer, una mujer de Minnesota, cuyo esposo, Beau Shroyer, de 44 años y ex-oficial de recursos estudiantiles del Departamento de Policía de Detroit Lakes (conocido cariñosamente como "Oficial Buen Tipo" por los estudiantes, según su obituario), fue encontrado sin vida en octubre pasado en Thienjo, Angola. El hallazgo del cuerpo de Beau, en un vehículo, ocurrió durante una misión cristiana familiar, en la que la pareja y sus cinco hijos participaban. Un obituario lo describe como un hombre "comprometido a servir al Señor brindando amor, inspiración y bondad a los niños y familias de África."
Inicialmente, Jackie Shroyer fue arrestada en noviembre, en relación con la muerte de su esposo. Sin embargo, la información oficial ha ido evolucionando. La Lakes Area Vineyard Church, a la cual pertenecía la familia, confirmó recientemente que Jackie ha sido acusada formalmente como "coautora" del asesinato. La iglesia, en declaraciones de su pastor principal Troy M. Eason, expresó su profunda tristeza e incredulidad ante la situación.
La investigación, llevada a cabo por el Servicio de Investigación Criminal de Angola, ha involucrado a otros sospechosos: Bernadino Isaac Elisa, guardia de seguridad de la pareja; Isalino Musselenga Kayoo (alias "Vin Diesel"), quien, según la policía, sería el "cerebro" del crimen; y Gelson Guerreiro Ramos, quien permanece prófugo. Las autoridades angoleñas mencionaron "fuertes sospechas de una relación romántica entre la persona que ordenó el crimen y su cómplice", además de la posibilidad de que Jackie Shroyer no quisiera abandonar Angola al final de la misión como un posible motivo.
Entre las evidencias presentadas se encuentra un cuchillo presuntamente traído de Estados Unidos y utilizado en el asesinato, así como 2.5 millones de kwanzas (aproximadamente 5.000 dólares). Se menciona también un supuesto pago prometido de 50.000 dólares a los cómplices. El caso cuenta con la participación del FBI y el Departamento de Estado de Estados Unidos. Los cinco hijos de la pareja, de entre 9 y 17 años, han regresado a Estados Unidos bajo el cuidado de SIM USA y la Lakes Vineyard Church. Jackie Shroyer, quien según reportes, publicó en Instagram detalles de la vida familiar en Angola hasta pocos días antes del crimen, permanece detenida en Angola, a la espera de juicio en los próximos seis meses.
Se espera que el juicio arroje luz sobre las circunstancias de este caso, que ha generado conmoción tanto en Estados Unidos como en Angola.