Sismo en Birmania: 1700 muertos y miles afectados tras terremoto de 7.7

El epicentro del terremoto, con una magnitud de 7.7, se ubicó cerca de la falla de Sagaing en Birmania, una zona geológicamente activa donde las placas tectónicas india y euroasiática chocan. Este sismo, ocurrido el viernes al mediodía, fue seguido por un segundo temblor de 6.7 de magnitud y casi 200 réplicas, algunas tan fuertes como la de magnitud 5.1 del domingo. La junta militar birmana reporta un saldo preliminar de 1700 muertos, 3400 heridos y 300 desaparecidos, aunque se teme que la cifra final sea mucho mayor.
Ciudades como Mandalay, cercana al epicentro, sufrieron daños devastadores. Edificios y puentes colapsaron, las carreteras quedaron fracturadas, y la infraestructura vital quedó severamente afectada. Un ejemplo desgarrador es el caso de un edificio parcialmente destruido en Mandalay, donde 180 monjes se encontraban realizando un examen al momento del terremoto. Equipos de rescate birmanos y chinos trabajan incansablemente en la zona, y hasta el momento han recuperado 21 sobrevivientes y 13 cuerpos. “Quiero escuchar el sonido de su voz rezando,” dijo San Nwe Aye, hermana de un monje desaparecido, reflejando el dolor y la incertidumbre de miles de familias.
La situación se complica aún más por el difícil acceso a las zonas afectadas y la continua actividad sísmica, que mantiene a la población atemorizada y dificulta las labores de rescate y ayuda humanitaria. "Debido a las réplicas, la gente está tan asustada de volver a sus casas que, incluso si no están dañadas, prefieren quedarse en la calle", señala Su Mon Htay, directora de personal para Birmania de Plan Internacional.
La crisis humanitaria se agrava por la precaria situación de Birmania tras el golpe de Estado de 2021. El conflicto civil ha diezmado el sistema de salud, dejando al país con escasos recursos para enfrentar una catástrofe de esta magnitud. La ONU ha alertado sobre la grave escasez de suministros médicos, incluyendo material de traumatología, bolsas de sangre y medicamentos esenciales. Agencias internacionales como la OMS y la Cruz Roja están enviando ayuda, pero la magnitud de la necesidad supera con creces los recursos disponibles.
Las consecuencias del terremoto se extienden hasta Bangkok, a casi mil kilómetros de distancia. El sismo provocó el derrumbe de un rascacielos en construcción, dejando al menos 18 muertos y 78 desaparecidos. La operación de rescate en la capital tailandesa involucra equipos especializados y tecnología avanzada, pero el tiempo apremia.
Imágenes satelitales muestran la extensión del daño, con barrios enteros arrasados y templos e infraestructuras históricas destruidas. La situación en Birmania y Tailandia sigue siendo crítica, mientras los esfuerzos de rescate y ayuda humanitaria continúan.