El domingo pasado, durante el fin de semana del Día del Trabajo, los oficiales del Puente Internacional Camino Real en Eagle Pass, Texas, detuvieron para revisión secundaria a un automóvil manejado por un ciudadano mexicano de 46 años. Lo que parecía un viaje rutinario se convirtió en un hallazgo de alto impacto.
"Este importante decomiso fue posible gracias a la vigilancia constante y la alerta que nuestros oficiales de CBP mantienen diariamente", declaró Pete Beattie, director del puerto de Eagle Pass.
Con ayuda de un canino entrenado y equipo de inspección no intrusiva, los agentes descubrieron:
Eagle Pass, ciudad fronteriza ubicada a orillas del Río Bravo, sigue siendo un punto crítico en la guerra contra el narcotráfico. Este incidente se suma a una serie de operativos recientes donde las autoridades han interceptado cargamentos que van desde fentanilo hasta marihuana, todos con destinos a las calles estadounidenses.
Mientras tanto, el conductor fue puesto bajo custodia y enfrentará cargos federales por narcotráfico. Las investigaciones continúan para determinar si el individuo forma parte de una red más grande de distribución o si actuó como "mula" independiente.