Nuevo León aprueba "3 de 3 contra la Violencia": un paso crucial para la equidad de género

El Congreso del estado ha dado un paso crucial con la aprobación en primera vuelta de una reforma constitucional, bautizada como “3 de 3 contra la violencia”. Esta iniciativa, impulsada con el fin de armonizar las leyes locales con la reforma federal del 29 de mayo de 2023, prohíbe que personas con antecedentes de violencia familiar, agresión sexual o incumplimiento de pensión alimenticia ocupen cargos públicos o de elección popular.
Diputadas como Berenice Martínez (Morena) han expresado con firmeza su apoyo: “Con esta reforma estamos diciendo, con toda claridad, que en Nuevo León no hay lugar en el servicio público para quienes han lastimado a las mujeres, a la niñez o a sus familias.” Sus palabras reflejan una postura contundente contra la impunidad.
Desde otra perspectiva, Sandra Pámanes (Movimiento Ciudadano) ha destacado la importancia de esta reforma como un avance significativo en la lucha por la igualdad de género: “Este es el momento de demostrar que estamos del lado correcto de la historia. Que este Congreso no será cómplice de la violencia en contra de las mujeres…”. Su declaración resalta la responsabilidad histórica que asume el Congreso.
La diputada Claudia Caballero (PAN) ha añadido su voz al coro de apoyo, enfatizando la necesidad de proteger a las mujeres y sancionar a los responsables: “Buscamos proteger a las mujeres, apoyamos la implementación de estas medidas que son más estrictas para sancionar aquellos irresponsables…” Su postura refleja un consenso más amplio que trasciende las diferencias partidistas.
La presidenta del Congreso, Lorena de la Garza, ha recalcado la importancia de esta reforma al señalar que se han recibido numerosas quejas contra funcionarios públicos por este tipo de delitos: “Hemos recibido quejas que acusan a personas que son funcionarios públicos municipales, estatales… Sepan que esto ya va a ser un delito que se va a perseguir en el estado de Nuevo León y que no importa el cargo y el poder.” Esta información añade un contexto relevante a la urgencia de la reforma.
La reforma, que requiere una segunda aprobación para su entrada en vigor, posiblemente después del verano, representa un cambio profundo en la forma en que Nuevo León aborda la violencia de género y la impunidad. Los detalles de su implementación y los mecanismos de supervisión serán clave para su éxito.