Sin embargo, la edad de la estación y los desafíos a los que se enfrenta han planteado preocupaciones sobre su seguridad.
Un problema particularmente preocupante es una fuga de aire que se ha estado desarrollando en el módulo de servicio ruso Zvezda, instalado en el año 2000. La fuga, inicialmente pequeña, ha ido aumentando gradualmente a lo largo de los años, alcanzando niveles alarmantes en abril de 2023.