Scherzer debuta con Azulejos: actuación enigmática en pretemporada

En medio de ese ambiente, Max Scherzer, el aclamado lanzador de 40 años, hizo su debut con los Azulejos de Toronto el martes. Su actuación, en dos entradas, generó más preguntas que respuestas, al menos desde su propia perspectiva.
Scherzer, quien firmó un contrato de un año por $15.5 millones de dólares este mes, permitió una carrera. Si bien cedió un triple a Victor Scott II en el primer turno al bate, rápidamente se recuperó, ponchando a cuatro bateadores con una recta que llegó a las 92-93 mph. De sus 34 lanzamientos, 20 fueron strikes, una muestra de su precisión a pesar del tiempo fuera de juego.
Sin embargo, la narrativa trasciende lo puramente numérico. “No estoy diciendo que esto sea bueno, malo, esto o aquello”, declaró Scherzer a MLB.com, “Se trata de salir, marcar una casilla, ejecutar, estar saludable y salir de aquí.” Sus palabras revelan una estrategia enfocada en la recuperación física tras una temporada con lesiones y solo nueve aperturas con los Rangers de Texas.
La peculiar personalidad de Scherzer también se hizo presente. Su fría despedida del montículo, sin el habitual intercambio de palmadas con sus compañeros, no pasó desapercibida. El manager de los Azulejos, John Schneider, lo confirmó con una sonrisa: “Aprendí de otros que lo intentaron y no obtuvieron respuesta… Así que simplemente me quedé en el dugout y continué con mi día.”
Más allá de la individualidad del lanzador, los Azulejos vencieron a San Luis 3-2, mejorando su registro a 3-0 en la Liga de la Toronja. El partido ofreció un panorama más amplio del equipo, independiente de la enigmática presentación de su nueva adquisición.