F1 Shanghái: Ferrari en crisis, McLaren domina, Haas sorprende

El foco se centró en Ferrari, pero no por las razones que uno esperaría. Lewis Hamilton, recién llegado al equipo, experimentó una montaña rusa emocional: la euforia de ganar la carrera sprint del sábado se convirtió en la amarga decepción de la descalificación del domingo, junto con su compañero de equipo, Charles Leclerc. Leclerc fue penalizado por incumplir el peso mínimo del monoplaza, mientras que Hamilton, por no respetar la altura mínima de la carrocería. “No hubo intención de obtener ninguna ventaja. Aprenderemos de lo que sucedió hoy y nos aseguraremos de no cometer los mismos errores nuevamente,” declaró el equipo, dejando entrever un problema más profundo que una simple configuración incorrecta.
Este doble revés plantea serias dudas sobre los procedimientos de Ferrari. Ajustar los coches al límite es común en la Fórmula 1, pero la descalificación de ambos pilotos por infracciones diferentes sugiere problemas más sistémicos, ya sea en el diseño de los monoplazas o en los procesos internos del equipo. Además, la diferencia de rendimiento entre Hamilton y Leclerc entre la carrera sprint y el Gran Premio, con Hamilton siendo notablemente más lento a pesar de que Leclerc sufrió daños en su alerón delantero, añade otra capa de complejidad al análisis.
Mientras Ferrari lidia con sus problemas, McLaren sigue demostrando un dominio contundente. Su superioridad radica en la gestión de neumáticos, permitiendo a Lando Norris y Oscar Piastri mantener un ritmo competitivo durante toda la carrera. Esto hace que la aplicación de las "reglas de papaya" (el acuerdo interno entre los pilotos McLaren para la competencia entre ellos) sea crucial. En China, Norris y Piastri compitieron, aunque Norris no pudo acercarse lo suficiente a su compañero para arrebatarle la victoria.
El podio también dejó interesantes conclusiones. Mercedes, con George Russell en tercer lugar, se acerca al ritmo de McLaren, aunque todavía con una distancia considerable. Russell había declarado previamente que McLaren era “capaz de ganar cada carrera,” y aunque el novato Andrea Kimi Antonelli tuvo una buena carrera (acabó octavo), un daño en su auto le impidió luchar por una mejor posición. Por otro lado, Red Bull enfrenta sus propios desafíos. Liam Lawson, compañero de Max Verstappen, tuvo un fin de semana catastrófico, culminando último en ambas carreras. El auto de Red Bull parece muy sensible al estilo de conducción, un problema que ya afectó a Sergio Pérez el año pasado. “Hay una ventana muy pequeña con este auto y si la pierdes, es muy penalizante,” explicó Lawson.
Finalmente, Haas sorprendió a todos con una notable mejoría. Tras un comienzo de temporada decepcionante, el equipo estadounidense logró un quinto lugar con Esteban Ocon y un octavo con el novato Oliver Bearman, sumando 14 puntos; más de lo que logró en las primeras diez carreras de 2024. La remontada de Haas es quizás la historia más inesperada de Shanghái, dejando a todos expectantes ante el Gran Premio de Japón.