Y es aquí donde un gigante como el Manchester City se encuentra en el ojo del huracán.
El club, bajo la dirección del reconocido Pep Guardiola, ha sido protagonista de una noticia que involucra sanciones económicas. Se trata de una multa impuesta por la Premier League, y aunque la cifra es considerable, el motivo resulta peculiar: retrasos reiterados en los horarios de inicio de los partidos. La liga señala que estos retrasos, en nueve ocasiones durante la temporada pasada, se produjeron “sin una buena razón”, afectando la organización y la transmisión de los encuentros.
La sanción total asciende a 1,08 millones de libras (1,45 millones de dólares), resultado de multas individuales por cada infracción. La más alta de estas multas llegó a 210.000 libras (283.000 dólares), por un retraso de dos minutos y 22 segundos en el reinicio de la segunda mitad del partido contra el Ipswich el 19 de enero. La Premier League justifica la sanción en un comunicado, señalando que: “La normativa relacionada con los inicios y reinicios ayuda a garantizar que la organización de la competición se mantenga al más alto nivel profesional posible y proporcione certeza a los aficionados y clubes participantes. También asegura que la transmisión de cada partido de la Liga Premier se mantenga según lo programado”.
Mientras el City disputa el Mundial de Clubes en Estados Unidos, pendiente queda el resultado de una audiencia sobre más de 100 cargos por presuntas infracciones financieras durante un período de nueve años, proceso que comenzó en septiembre del año pasado tras la presentación de los cargos en febrero de 2023. Esta situación deja al club en un momento complejo, lidiando con sanciones por infracciones menores, mientras se enfrenta a una investigación de mayor envergadura que podría tener consecuencias mucho más significativas.