Según confirmó Stephen Jones, vicepresidente ejecutivo del club, el receptor estrella sufrió un esguince alto de tobillo durante el partido contra los Bears. "Nos encantaría tenerlo de vuelta para el partido contra Green Bay, pero la lesión es lo que es", admitió Jones en su programa radial, dejando claro que el tiempo de recuperación aún es incierto.
El momento de la lesión fue tan frustrante como doloroso: Lamb recibió su primer toque del partido como corredor, pero al girar hacia la derecha, su pierna izquierda quedó atrapada bajo el linebacker Noah Sewell. El impacto fue suficiente para que el jugador cojeara hacia la banda, vendarse el tobillo y, aunque intentó volver al campo, solo aguantó una jugada más antes de rendirse.
La ausencia de Lamb no solo duele por su talento, sino por el momento en que llega:
- Rompía una racha de cuatro partidos consecutivos con más de 100 yardas recibidas.
- Era la racha activa más larga en toda la NFL.
- Su salida dejó un vacío evidente en el ataque, que se desinfló en la segunda mitad.
Con la visita de los Packers a la vuelta de la esquina, Dallas tendrá que encontrar respuestas rápidas. La pregunta no es solo cuándo volverá Lamb, sino cómo llenarán ese hueco mientras tanto.
