Ed Sheeran: Concierto en Bután sin móvil, una desconexión real

Ed Sheeran, el aclamado cantautor británico de 33 años, acaba de realizar una serie de conciertos sin precedentes en Bután, convirtiéndose en el primer artista internacional en presentarse en este país del sur de Asia. Y lo hizo, curiosamente, sin teléfono móvil – algo que, según confesó, no ha tenido en los últimos diez años – y hasta hace poco, sin iPad.
Su decisión de prescindir de la tecnología moderna se refleja en una serie de fotografías que compartió en Instagram. "Me deshice de mi iPad y ahora solo ando con una cámara como si fuera 1997. Aquí hay un montón de fotos del viaje a Bután. Prometo que vendrán más," escribió el intérprete de "Perfect" en la publicación. Las imágenes muestran a Sheeran usando una cámara compacta, captando momentos espontáneos de sus conciertos y de sus exploraciones por el país.
En una de las fotos, aparece tomando una selfie frente a miles de fanáticos, mientras que otras muestran imágenes detrás del escenario en el Estadio Changlimithang, incluso una junto al fuego de una fogata. Un detalle curioso es una selfie tomada desde un ángulo inusual, debajo de una lámpara de calor. El artista luce cómodo con su estilo informal: ropa deportiva negra en diversas imágenes.
Pero la anécdota no termina ahí. Sheeran explicó previamente su decisión de abandonar su teléfono hace una década: "Estaba perdiendo la interacción en la vida real, así que me deshice de [mi teléfono], conseguí un iPad, moví todo a correo electrónico, al que respondo una vez a la semana." Su paso por Bután, sin embargo, ha sido más que una simple gira. Fue recibido por el Rey Jigme Khesar y la Reina Jetsun Pema, una experiencia que, según el mismo Sheeran, describe como "un honor."
El viaje incluyó una cena con la realeza butanesa, quienes le expresaron su deseo de recibir artistas que respeten y aprecien la cultura del país. Sheeran, quien el año pasado fue nombrado el artista más reproducido en el Reino Unido por séptimo año consecutivo, ha vendido más de 150 millones de discos en todo el mundo desde su álbum debut en 2011. Su experiencia en Bután, sin embargo, va más allá de los números, reflejando una búsqueda de conexión genuina, alejada del ruido digital.