Blake Lively contrata al exjefe de gabinete de la CIA en medio de la batalla legal de Justin Baldoni
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En el centro de la controversia se encuentran Blake Lively y Justin Baldoni, quienes protagonizaron juntos la adaptación cinematográfica de "It Ends with Us". La actriz, conocida por su papel en "Gossip Girl", ha entablado una demanda contra Baldoni, alegando acoso sexual y represalias. Sus declaraciones incluyen acusaciones graves, como "tocamientos no deseados improvisados" y "acoso por su aspecto físico", además de una supuesta campaña de desprestigio orquestada por Baldoni para dañar su reputación.
Pero la historia no termina ahí. Baldoni ha presentado una contrademanda contra Lively y su esposo, Ryan Reynolds, solicitando 400 millones de dólares por daños a su reputación. Él argumenta que las acusaciones son falsas y que, por el contrario, es Lively quien ha intentado perjudicarlo. Para completar el panorama legal, Baldoni también demandó al New York Times por 250 millones de dólares por difamación, alegando que el periódico se basó en una versión sesgada de los hechos.
Ante esta escalada de conflictos legales, Lively ha tomado una medida que ha llamado la atención de los medios: ha contratado a Nick Shapiro, ex jefe de gabinete adjunto de la CIA, como su gerente de crisis de relaciones públicas. Shapiro, con más de dos décadas de experiencia en manejo de crisis, ha trabajado en la Casa Blanca como asesor de contraterrorismo y seguridad nacional para la administración Obama. Su currículum incluye la gestión de comunicaciones en eventos como el tiroteo de Sandy Hook y el atentado del maratón de Boston.
Es importante destacar que Baldoni también contrató a su propia firma de relaciones públicas, encabezada por Melissa Nathan, conocida por su trabajo con Johnny Depp durante su juicio por difamación contra Amber Heard. Esta situación refleja la alta complejidad del caso y la inversión en estrategias de comunicación para contrarrestar las acusaciones y proteger la imagen pública de ambos involucrados.
Un punto crucial en el desarrollo del litigio fue la decisión de un juez de Nueva York de bloquear parcialmente la solicitud de Lively para obtener datos de llamadas y mensajes de texto de Baldoni, argumentando que la solicitud era "excesivamente intrusiva y desproporcionada". La batalla legal continúa, con una audiencia programada para marzo de 2026, y la atención mediática puesta en cada nuevo desarrollo de este complejo caso.
La magnitud de las demandas económicas, unidas a la participación de figuras de gran impacto en Hollywood y la experiencia de expertos en gestión de crisis de alto nivel, convierten este caso en un ejemplo de las disputas legales que pueden surgir en el mundo del cine, con implicaciones que van mucho más allá de la pantalla.