Rey Carlos III: nuevo ritmo de trabajo tras hospitalización

El monarca, de 76 años, fue ingresado por efectos secundarios temporales de su tratamiento semanal contra el cáncer. Aunque el Palacio de Buckingham minimizó la situación, la cancelación de todos sus compromisos oficiales del día siguiente desató una ola de especulaciones.
“El problema es que lleva tanto tiempo trabajando que creo que no funciona a menos que esté trabajando”, comentó Ingrid Seward, autora de libros sobre la realeza, en declaraciones a Newsweek. Seward, autora de “My Mother and I”, sugirió una estrategia: permitir al Rey continuar con las actividades oficiales más atractivas, descartando aquellas consideradas monótonas. “El tratamiento contra el cáncer te deja muy, muy cansado. Lo abrumadoramente aburrido debe ser dar la mano a embajadores entrantes y salientes”, añadió.
La autora destaca la necesidad de una reducción de carga para el Rey: “Si alguien pudiera quitarle algo de eso, creo que su vida sería más fácil”. Este punto de vista refuerza la opinión previamente expresada por la Reina Camila, quien admitió que su esposo se niega a disminuir su ritmo de trabajo.
El martes, el Rey Carlos III regresó a sus deberes reales con una ceremonia de investidura en el Castillo de Windsor. A pesar de la preocupación inicial, se le vio de buen ánimo. Según Seward, su regreso indica una mejoría en su salud: “Siempre ha sido enérgico y fuerte. Este cáncer lo ha debilitado, pero creo que está bien”.
El Palacio anunció que el Rey recuperará las “citas no especificadas” que perdió la semana pasada, incluyendo eventos por el 50 aniversario de la independencia de Papúa Nueva Guinea y una ceremonia para una organización benéfica de aviación. Concluirá su semana con su audiencia semanal con el Primer Ministro británico, Keir Starmer.
Se está preparando un cronograma adaptado a su salud para asegurar la visita a Italia la próxima semana, viaje que inicialmente incluiría una audiencia con el Papa Francisco, reprogramada tras la reciente y prolongada hospitalización del Pontífice. Curiosamente, el viaje real coincidirá con el vigésimo aniversario de bodas del Rey y la Reina Camila, el 9 de abril.