Todo ocurrió en el cuarto periodo, cuando el corredor Emari Demercado parecía encaminarse a un touchdown de 72 yardas que hubiera sellado el juego. Pero el balón se escapó de sus manos justo antes de cruzar la línea de gol, convirtiendo lo que pudo ser un momento glorioso en el punto de quiebre del partido. "Me desperté esta mañana y, honestamente, no me sentí bien al respecto", admitió Gannon en conferencia de prensa.
Las cámaras captaron lo que sucedió después:
Los números pintan un panorama preocupante para Arizona: