Mientras promocionaba su nueva película The Smashing Machine, el actor de 53 años confesó que su relación con su padre, el legendario luchador Rocky "Soulman" Johnson, estuvo marcada por la distancia emocional. "No creo que mi padre fuera una inspiración en términos de ternura", admitió con una mezcla de nostalgia y crudeza. "Para cuando tenía 13 años ya era un niño de la calle. Su capacidad para amar era muy limitada… y ese fue el hombre que me crió".
Los detalles que compartió pintan un cuadro complejo:
Entre líneas, el exluchador dejó entrever que heredó más que el físico imponente de su progenitor: