Demanda contra Girl Scouts: Metales pesados en sus galletas

El centro de la controversia se encuentra en las famosas galletas de las Girl Scouts de los Estados Unidos. Una mujer de Nueva York, cuyo nombre no ha sido revelado públicamente, ha presentado una demanda millonaria contra la organización, alegando que sus galletas contienen niveles nocivos de metales pesados y pesticidas. La demanda especifica la presencia de aluminio, arsénico, cadmio, plomo, mercurio y glifosato.
La base de la acusación reside en un estudio realizado por Moms Across America y GMO Science. Sin embargo, es crucial destacar que este estudio no ha sido revisado por pares ni publicado en revistas científicas, un factor que ha generado dudas sobre su validez y rigor científico. La muestra analizada fue limitada, lo que limita la generalización de los resultados.
Por su parte, las Girl Scouts han respondido a la demanda afirmando que sus galletas cumplen con todas las regulaciones de la FDA (Food and Drug Administration) y la EPA (Environmental Protection Agency). Argumentan que las trazas de metales pesados y glifosato encontradas son comunes en diversos alimentos debido a la contaminación ambiental, y ocurren naturalmente en cantidades mínimas.
La demanda solicita, además de una compensación económica, una modificación en el etiquetado de las galletas para informar explícitamente sobre la presencia de estas sustancias. La demandante alega que, de haber conocido esta información, no habría comprado las galletas. El caso ha cobrado mayor visibilidad luego de que el podcaster Joe Rogan compartiera los resultados del estudio, lo que propició una amplia difusión en redes sociales, principalmente en TikTok.
El debate ahora se centra en la interpretación de los datos, la necesidad de una mayor transparencia en la información nutricional y los estándares de seguridad alimentaria. La demanda y la respuesta de las Girl Scouts plantean interrogantes sobre el equilibrio entre la producción masiva de alimentos y la seguridad del consumidor.