Migrante liberado temporalmente para donar riñón a su hermano

El protagonista de esta historia es José Gregorio González, un migrante venezolano de 43 años, detenido en el Centro de Detención del Condado de Clay, Indiana. Su situación, sin embargo, es solo una pieza del rompecabezas. El corazón de la noticia reside en un lazo inquebrantable con su hermano menor, José Alfredo Pacheco, de 37 años, quien enfrenta una batalla contra una enfermedad renal terminal.
“Mi hermano es un buen hombre, no un delincuente ni en Venezuela ni aquí. Vino solo con la esperanza de donarme su riñón,” afirmó Pacheco, padre de tres hijos, durante una vigilia organizada por The Resurrection Project, una organización sin fines de lucro que ha estado apoyando a la familia.
La solución a esta crisis humanitaria se encuentra en la generosidad y el coraje de José Gregorio. Él es el donante ideal para su hermano, según un informe médico que obtuvo NBC News. Este acto de amor incondicional, sin embargo, se ha visto obstaculizado por el estatus migratorio de José Gregorio. Su solicitud de asilo fue rechazada, pero gracias a la presión comunitaria y la intervención de The Resurrection Project, se le ha concedido una liberación temporal bajo libertad condicional humanitaria.
Este permiso, una victoria para la humanidad según Eréndira Rendón, directora de programas de la organización, permitirá a José Gregorio donar su riñón a su hermano. La posibilidad de un intercambio de riñón entre pares, incluso si los grupos sanguíneos no fueran compatibles, ofrece una segunda oportunidad de vida, no solo para José Alfredo, sino también para otro receptor en una cadena de donaciones.
La situación de José Alfredo es crítica. Actualmente, se somete a diálisis tres veces por semana, cada sesión de cuatro horas, mientras espera el trasplante. Sin la donación de su hermano, el tiempo de espera podría ser fatal, ya que la mortalidad asociada con la diálisis prolongada es significativamente alta. El tiempo de espera estimado para un riñón de donante fallecido es de aproximadamente cinco años.
La detención de José Gregorio el 3 de marzo, tras regresar de una sesión de diálisis con su hermano, generó una ola de indignación. A pesar de que estaba bajo supervisión de ICE con un monitor GPS y cumplía con todas las condiciones, la comunidad se movilizó, demostrando que la solidaridad puede cambiar el curso de una historia. La liberación temporal no solo permitirá el trasplante, sino también que José Gregorio se quede en Estados Unidos para cuidar de su hermano durante la recuperación.