Entre abrazos y lágrimas, 316 de los 317 detenidos regresaron en un vuelo chárter de Korean Air. "¡Estoy de vuelta! ¡Soy libre!", gritó uno de ellos según reportes de la agencia Yonhap. El Ministerio de Exteriores coreano solicitó discreción: pidió a los medios difuminar los rostros de los afectados.
El incidente se originó el 4 de septiembre cuando:
La crisis diplomática escaló hasta que:
Mientras los repatriados se reúnen con sus familias, en Seúl analizan cómo proceder. El gobierno ya pidió al Congreso de EE.UU. crear un nuevo tipo de visa para estos casos. El fantasma de la desconfianza planea sobre lo que hasta hace días era una relación comercial ejemplar.