Calor extremo en México: Diez ciudades en llamas.

Diez ciudades mexicanas enfrentan temperaturas récord en medio de una ola de calor abrasadora. La Ciudad de México, Puebla y Ciudad Victoria son solo algunas de las localidades afectadas por el calor sofocante que ha desencadenado apagones y causado la muerte de siete personas. El cambio climático y la falta de inversión en infraestructura eléctrica son señalados como causas de esta crisis energética sin precedentes.

Calor extremo en México: Diez ciudades en llamas.

¡Diez ciudades de México están ardiendo! En medio de una ola de calor abrasadora, la temperatura ha alcanzado niveles récord, sumiendo al país en un infierno ardiente.

En la Ciudad de México, una metrópolis normalmente templada, los termómetros alcanzaron un sofocante 34.3 grados Celsius (93.7 grados Fahrenheit) el jueves, superando el récord anterior en una décima de grado. Pero eso no es todo, en Puebla, la temperatura llegó a 35.2 °C, rompiendo un récord que había permanecido intacto desde 1947.


El calor no da tregua incluso en el norte del país. En Ciudad Victoria, Tamaulipas, el mercurio alcanzó una asfixiante marca de 47.4 °C, ¡superando el récord anterior establecido en 1998!

Esta ola de calor ha desencadenado apagones en todo México, dejando a regiones enteras a oscuras durante horas. ¡Y el impacto humano es innegable! En lo que va de la temporada de calor, siete personas han perdido la vida debido a las altas temperaturas. Pero lamentablemente, esta cifra podría aumentar tras el brutal calor de esta semana.

¿La causa? El cambio climático, exacerbado por la negligencia humana y El Niño, está empujando las temperaturas a niveles peligrosos en todo el mundo.


El país se enfrenta a una crisis energética sin precedentes. Las cámaras empresariales y los analistas sectoriales critican la falta de inversión gubernamental en infraestructura eléctrica. Y mientras tanto, el presidente Andrés Manuel López Obrador minimiza la situación, calificando los apagones como "excepcionales" y asegurando que hay suficiente capacidad de generación.

Pero la verdad es evidente: México está ardiendo, y la población sufre las consecuencias. La ola de calor llega en un momento en que el país ya está sumido en una severa sequía, convirtiendo el agua en un recurso precioso y escaso.

México está en llamas, y la situación solo empeora.


Comparte esta noticia