México exige perdón a España: Sheinbaum reaviva la Conquista en el Zócalo
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Más allá de las flores y los discursos fúnebres, la atmósfera se impregnó de una tensión política palpable. La presidenta Claudia Sheinbaum, en medio de una compleja coyuntura internacional y nacional, aprovechó la ocasión para reforzar un reclamo que ha generado controversia: la petición de perdón a España por las atrocidades de la Conquista.
“Todavía hay tiempo, el perdón engrandece a quien lo ofrece y a quien lo otorga,” afirmó Sheinbaum, en un mensaje directo al gobierno español. Sus palabras, pronunciadas en el majestuoso Zócalo, no fueron una simple declaración; fueron una estrategia política en un contexto de presiones externas e internas.
Recientemente, México tuvo que extraditar a 29 narcotraficantes para evitar la imposición de aranceles por parte del gobierno de Donald Trump. Esta situación, sumada al aplazamiento hasta 2030 de la ley contra el nepotismo –debido a la oposición de aliados y la complacencia de algunos miembros de su propio partido– ha generado un clima de incertidumbre para Sheinbaum.
La conmemoración de Cuauhtémoc se convirtió, entonces, en una oportunidad para reafirmar la soberanía nacional y la unidad del pueblo mexicano, elementos clave en su discurso ante la presión estadounidense. La memoria histórica, y el combate al racismo arraigado desde la época colonial, también formaron parte central de sus palabras.
Este reclamo de perdón, iniciada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y que hasta ahora no ha recibido respuesta del gobierno español, abre una caja de Pandora en las relaciones diplomáticas entre ambos países. Un capítulo complejo en la historia bilateral, que se reaviva con cada declaración y cada acto simbólico como el de este día.
La fecha, la figura de Cuauhtémoc y las palabras de Sheinbaum se entrelazan en un contexto político delicado. Un evento cargado de simbolismo, reflejo de las tensiones actuales y de las heridas históricas que aún perduran.