Revolución Mundial Femenina: EEUU y Reino Unido compiten por la Copa Mundial FIFA

La expansión del torneo, la búsqueda de nuevas sedes y la apuesta por la igualdad de género son algunos de los ejes centrales de esta revolución.
Y en medio de este torbellino de eventos, dos potencias mundiales del balompié han dado el primer paso hacia lo que podría ser un hito histórico: Estados Unidos y el Reino Unido. Sus postulaciones oficiales para albergar la Copa Mundial Femenina de la FIFA en 2031 y 2035, respectivamente, marcan un antes y un después en la historia del torneo.
La candidatura de Estados Unidos, según declaraciones del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, “es una carta oficial de intención para albergar el torneo de 2031, con la posibilidad de que otros países de la región de la CONCACAF se unan al proyecto”. Se rumorea fuertemente la participación de México en esta ambiciosa iniciativa, lo que sumaría un ingrediente especial para la región.
Por otro lado, el Reino Unido, con Inglaterra como cabeza de cartel, se perfila como el único candidato para la edición de 2035. “Estamos honrados de ser el único candidato para el mundial femenino de la FIFA 2035”, afirmó Mark Bullingham, director ejecutivo de la federación inglesa, mostrando una determinación incuestionable. El apoyo del primer ministro británico, Keir Starmer, refuerza aún más esta candidatura.
Mientras tanto, la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para 2031 parece descartada, según las declaraciones de Infantino. Esta decisión deja el camino libre para la candidatura norteamericana. La FIFA tiene previsto confirmar las sedes a finales del próximo año. La edición de 2027, con 32 equipos, será organizada por Brasil.
Más allá de la Copa Mundial, la FIFA busca impulsar aún más la igualdad de género. Infantino anunció un plan para invertir el número de equipos participantes en los Juegos Olímpicos: 16 equipos femeninos y 12 masculinos, una propuesta innovadora que dependerá de la aprobación del Comité Olímpico Internacional (COI).
La expansión a 48 equipos, la competencia entre gigantes del fútbol y la apuesta por la paridad en los Juegos Olímpicos pintan un futuro brillante, pero retador, para el fútbol femenil. El camino está trazado, y solo queda esperar el desenlace de estas emocionantes contiendas.