Tanto el City como el United apostaron fuerte en el mercado de pases para reforzar la última línea, y el resultado es una batalla de porterías con sabor a novedad.
Por un lado, el Manchester City sorprendió al fichar a Gianluigi Donnarumma, el guardameta italiano que fue clave en el título de Champions del PSG. Su llegada marca un cambio de rumbo: Pep Guardiola suele preferir porteros con habilidad para jugar con los pies, casi como un defensa más. "Siempre trato de adaptarme. Haré lo que el técnico necesite", declaró Donnarumma, quien ya tiene experiencia en reinventarse.
Del otro lado, el Manchester United no se quedó atrás. Tras el fracaso de André Onana y las dudas sobre Altay Bayindir, el club trajo al belga Senne Lammens, un portero con reflejos explosivos y seguridad en el área. Su debut en el Etihad será una prueba de fuego.
El cierre del mercado de pases dejó movimientos interesantes: