Mauricio Abad: De pasarelas peruanas a sets mexicanos

Su nombre, Mauricio Abad, quizá no te suene familiar aún, pero su trayectoria es una interesante mezcla de casualidad y dedicación. Todo empezó hace quince años, cuando este joven, aún en la preparatoria, se adentró en el mundo artístico de la mano de su tío, un músico que le abrió las puertas a un universo que lo cautivó desde la infancia. "En la escuela me metí a varios talleres de música y actuación, algo que me llamaba mucho la atención desde niño", recuerda.
El modelaje llegó a sus 16 años, casi de manera inesperada. Un casting para un programa de televisión lo conectó con quien hoy es su amigo, el representante de una agencia de modelos que operaba entre Brasil y Perú. Este encuentro fue un parteaguas: "Me abrió las puertas al mundo, llevándome a conocer más todo ese lado artístico y así fue como comencé a esa edad", relata.
Las pasarelas fueron su primera escuela, un entrenamiento que le aportó disciplina y confianza. Esta experiencia inicial le dio las herramientas necesarias para explorar otros caminos, lo que eventualmente lo condujo a México. La decisión de radicar en nuestro país, una tierra que lo acogió con los brazos abiertos, ha marcado una nueva etapa, una etapa sobre la cual se guarda más información.
Su historia, aún en desarrollo, es un ejemplo de cómo la pasión y el trabajo constante pueden transformar los sueños en realidad. Un recorrido que, sin duda, seguirá dando mucho de qué hablar.