Según cifras preliminares de Nielsen, el episodio del 23 de septiembre atrajo a 6.26 millones de espectadores en televisión tradicional, triplicando el promedio habitual del programa. Pero el verdadero fenómeno ocurrió en YouTube: el monólogo superó los 21.7 millones de reproducciones en menos de 48 horas. "Fue nuestra segunda audiencia más alta en 23 años al aire", admitió Kimmel durante su segmento del 25 de septiembre, antes de lanzar una ironía directa a la Casa Blanca: "Y no lo hubiéramos logrado sin usted, señor Presidente".
El detonante:
- El 15 de septiembre, Kimmel vinculó el asesinato del activista conservador Charlie Kirk con simpatizantes del movimiento MAGA, desatando críticas de la FCC.
- ABC suspendió el programa dos días después, decisión que Donald Trump celebró en redes: "Que Jimmy Kimmel se pudra en sus pésimos ratings", escribió en Truth Social.
- La cadena revirtió la medida el 23 de septiembre tras "conversaciones internas", aunque 60 mercados locales mantienen el bloqueo.
El conflicto revela una batalla más amplia: el control de los medios locales. La posible compra de Tegna por parte de Nexstar —avalada por la FCC— consolidaría el 80% del mercado televisivo estadounidense bajo grupos afines a Trump. Mientras, Kimmel sigue en la mira: "Nos mudamos para que la FCC no nos atrape", bromeó al anunciar sus transmisiones desde Nueva York.
