IRS y DHS: intercambio de datos de contribuyentes genera alerta migratoria

En un giro inesperado de los acontecimientos, se ha confirmado la existencia de "conversaciones en curso" entre el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre el intercambio de datos de contribuyentes. Este intercambio podría potencialmente utilizarse para la deportación de inmigrantes indocumentados.
El foco de la controversia recae en la administración Trump, y la confirmación se dio durante una audiencia en la que dos organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, Centro De Trabajadores Unidos e Immigrant Solidarity DuPage, buscaban bloquear dicho intercambio de información. La demanda, presentada a principios de marzo, alega que el DHS solicitó al IRS las direcciones de aproximadamente 700,000 inmigrantes que busca deportar.
El abogado del Departamento de Justicia, Andrew Weisberg, declaró que "existen conversaciones en curso sobre el intercambio de información" entre el IRS y el DHS, aunque aún no se ha tomado ninguna medida. Sin embargo, la Jueza de Distrito de EE.UU., Dabney L. Friedrich, dictaminó que los demandantes no habían demostrado suficientemente que el IRS estuviera a punto de divulgar ilegalmente información de los contribuyentes al DHS. La jueza afirmó que "el gobierno ha manifestado ante el tribunal que cumplirá con la ley".
Por su parte, el abogado de los demandantes, Nandan M. Joshi, del Public Citizen Litigation Group, argumentó que cualquier transferencia de datos potencial amenaza el "cortafuegos" de larga data entre las autoridades fiscales y la aplicación de la ley de inmigración. La demanda también señala que "la administración ha caracterizado incorrectamente a todas las personas no autorizadas para permanecer en los EE.UU. como delincuentes". El Departamento de Justicia (DOJ) respondió que el IRS no ha recibido ninguna solicitud de este tipo del presidente Donald Trump ni de la Casa Blanca, ni ha divulgado ninguna información tributaria al DHS.
Es importante destacar que el DHS intentó previamente reclutar agentes del IRS para su ofensiva contra la inmigración ilegal, solicitándoles que auditaran compañías que pudieran estar contratando inmigrantes sin permiso legal, según un memorando revisado por The New York Times. Este hecho añade otra capa de complejidad a esta situación.
La situación en Estados Unidos genera un debate crucial sobre el equilibrio entre la seguridad nacional y la protección de los derechos individuales, particularmente en un contexto donde la información personal es un activo valioso y vulnerable.