La propuesta, que ahora espera la aprobación de la Cámara de Representantes, pretende restringir el uso de los cupones alimentarios (SNAP) para adquirir ciertos productos. La lista de alimentos vetados incluye: bebidas energéticas, refrescos, dulces, papas fritas, nachos de maíz y galletas empaquetadas. Según el Senador Middleton: "Este proyecto ayuda a garantizar que los cupones alimentarios no puedan usarse para comprar comida chatarra y bebidas azucaradas que sabemos son perjudiciales y están enfermando a los texanos".
La justificación se basa en datos del USDA, que indican que el 20% del gasto en alimentos de hogares beneficiarios de SNAP se destina a bebidas azucaradas, postres y snacks salados. "Notablemente, solo las bebidas azucaradas representan el 9.3% de estos gastos," agrega el Senador. El senador Middleton incluso llegó a acusar a "compañías de refrescos [de] pagar a influencers en línea para oponerse a este proyecto y mantener a los estadounidenses enfermos".
Sin embargo, la ley contempla excepciones. Se permitiría la compra de:
La implementación de esta ley plantea interrogantes sobre su impacto a largo plazo en las comunidades de bajos recursos en Texas, y cómo se balanceará la salud pública con el derecho al acceso a alimentos.