Multas diarias de hasta $998 dólares: la nueva arma migratoria de Trump

Según un reporte exclusivo de The Wall Street Journal, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha emitido 21,500 multas por un total de $6,100 millones de dólares desde que Trump regresó a la Casa Blanca. La táctica busca acelerar lo que el propio presidente ha denominado "la campaña de deportaciones más grande en la historia de Estados Unidos".
Los detalles más polémicos:
Entre las estrategias paralelas, el DHS ofrece un "bono de salida" de $1,000 dólares a quienes abandonen el país voluntariamente. "Es una elección simple: salir con dinero o quedarse y enfrentar consecuencias devastadoras", declaró un alto funcionario bajo condición de anonimato.
La comunidad jurídica especializada en migración reacciona con escepticismo. Edward Cuccia, abogado que representa a varios clientes con multas millonarias, calificó la estrategia como "terror financiero disfrazado de política pública". Por su parte, LaToya McBean Pompy fue más allá al describirla como "guerra psicológica contra familias vulnerables".
El impacto trasciende lo económico. Organizaciones comunitarias reportan un aumento en planes de contingencia familiar, donde migrantes asignan poderes notariales y liquidan ahorros ante el temor de redadas. Aunque ICE no incauta propiedades directamente, la ausencia de protecciones federales para bienes durante procesos de deportación ha creado un clima de incertidumbre jurídica.
Mientras el debate sobre la constitucionalidad de estas multas continúa, lo cierto es que el reloj corre para miles de familias que ahora enfrentan una disyuntiva imposible: pagar sumas exorbitantes o arriesgarse a perderlo todo.