"Hay mucho trabajo que aún necesita hacerse", admitió Clark durante un encuentro con la Asociación de Escritores de Béisbol de América. "Sabemos que los jugadores están interesados, ya sea para el equipo de Estados Unidos o cualquier otro del mundo". Sus declaraciones llegan justo después de que la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol confirmara que el torneo olímpico se jugará del 15 al 20 de julio en el icónico Dodger Stadium.
Entre los desafíos logísticos que enfrenta MLB para hacer realidad este sueño olímpico:
- Negociar con las televisoras para pausar la temporada regular
- Ajustar contratos de seguros y salarios
- Resolver el tema de viajes y alojamiento para delegaciones completas
- Definir el estatus de jugadores que no sean seleccionados
Clark dejó claro que las conversaciones apenas comienzan, pero el simple hecho de que se discuta abiertamente marca un giro radical. "¿Qué significa para los que no vayan? ¿Cómo manejaremos los viajes? ¿Y los seguros?", planteó el dirigente, revelando la complejidad detrás de lo que, en superficie, parece una simple pausa en el calendario.
Con el Dodger Stadium como escenario y posiblemente Mike Trout, Juan Soto o Shohei Ohtani vistiendo los colores nacionales, Los Ángeles 2028 podría regalar al béisbol su momento de gloria olímpica. O convertirse, otra vez, en la oportunidad perdida.
