La Maldita Vecindad, contra expresiones que alienten la violencia

La Maldita Vecindad, contra expresiones que alienten la violencia

CDMX

“Maldita Vecindad siempre hace de corazón todo lo que presenta, porque de esa manera se genera credibilidad. Lo hacemos a ojos cerrados y con mucha pasión y sentimiento. Es fundamental que nos guste, nos identifique y lo portemos de una manera abierta y orgullosa”. Las palabras son de Enrique Montes, mejor conocido como Pato Cromado o simplemente Pato, guitarrista y pionero de Maldita Vecindad, el grupo mexicano de rock en fusión con otros géneros como el reggae, punk, danzón y bolero, con una trayectoria que inició en 1985.

Su música sigue tan vigente desde entonces, más allá de los géneros de moda o los nuevos exponentes. Es por ello que para el grupo es una celebración cada vez que se reencuentra con su público. Este año, el 28 de octubre en el Velódromo Olímpico 1968 de la Ciudad de México, ofrecerán su concierto Día de Muertos en la Vecindad.

“Vamos a celebrar en la Ciudad de México, por tercera vez consecutiva, este Día de Muertos en la Vecindad, una ofrenda a nuestros ancestros, con toda esta memoria que nos hace tener vivos a quienes han trascendido y que tenemos en nuestros corazones para festejarlos. Será en el Velódromo, que es un lugar maravilloso, porque es al aire libre y da la oportunidad de disfrutar la música de otra forma.

“Será un concierto que haremos de manera festiva, como siempre lo hacemos. También estamos grabando maquetas de lo que será nuestro nuevo disco, estamos haciendo varias cosas. Seguimos la tradición de los artistas legendarios de la cultura popular mexicana que han trascendido las fronteras”, expresó Pato en entrevista con Excélsior.

Maldita Vecindad tiene muy clara su propuesta, pero no se niegan a las posibilidades. Es así que no se tapan los oídos ante las nuevas tendencias musicales, como los corridos tumbados.

“Es un género muy interesante que obviamente está muy conectado y que nos sorprende. Habla de que hay un público nuevo, porque son jóvenes quienes lo escuchan, con representantes también muy jóvenes. Son expresiones auténticas de las culturas locales, donde nacieron, de la cultura de la banda. Musicalmente están haciendo cosas muy interesantes.

“Lo que sí, Maldita Vecindad nunca estará de acuerdo con expresiones que tengan que ver con la discriminación, la homofobia o la misoginia, que alente a la violencia. En eso sí, nosotros no alentamos ni nos conectamos. Hay maneras de podernos expresar de manera positiva en un mundo en el que está muy fuerte la violencia. Sin embargo, es importante que se siga preservando la libre expresión, porque es un derecho que hemos ganado todos y es innegable el éxito que tienen estos nuevos artistas”, explicó Pato.

De ahí a colaborar con algún exponente del género, es otro tema. Pero del todo, no lo descarta, siempre y cuando haya identificación.

“Hacemos las colaboraciones cuando nos nace del corazón, que sean muy honestas y haya una conexión. No hacemos algo que obedezca a criterios comerciales, cuando no tenemos nada que ver, sólo para ganar rating, eso no.

“Hacemos todo de corazón. Si sentimos que (una colaboración) nos aporta musicalmente y que le estamos proponiendo algo al público, que hay identidad artística primero y que después se den las cosas; que sea algo honesto, lo hacemos.

“Nuestras letras son crónicas y una forma de contar historias cantadas, como los corridos, a través de la música. No sólo hay escenas románticas en la vida, sino hechos cotidianos y sociales que es importante compartir”, enfatizó.

EN HOMENAJE A SAX
Tras la muerte de uno de los integrantes fundamentales del grupo, Eulalio Cervantes Galarza (1968-2021), mejor conocido como Sax por su habilidad con su instrumento, Pato detalló que no hay mejor homenaje para él que se siga tocando y escuchando la música de Maldita Vecindad.

“Él ha sido, y lo digo en presente porque sigue vivo a través de las canciones que hicimos juntos, una parte fundamental para que se lograra una identidad del grupo. Siempre que tocamos y se oye nuestra música, es una manera de mantener viva su memoria.

“El escritor Carlos Monsiváis decía que una obra permanece vigente en la medida en que se siga reflejando el público. La música y la cultura son un factor de sanación, algo totalmente básico y necesario”, afirmó.

Actualmente está con ellos Héctor Hernández en el saxofón, quien viene de Venezuela y que desde antes tocaba con ellos.

“Sax es insustituible e irremplazable, un personaje único. Mantenemos su memoria a través de las canciones que hicimos juntos”, reiteró.

EN LAGUNILA, MI BARRIO
Para el grupo, las vecindades siempre han sido un espacio en donde se desarrollan historias del barrio y conviven personajes arquetípicos de las calles de la ciudad. Es por ello que aceptaron apadrinar ayer las 100 representaciones de la obra Lagunilla, mi barrio.

“La Lagunilla tiene precisamente todas estas historias de barrio. En la película estaban muy bien representadas y en la puesta en escena se reproducen también estos personajes arquetípicos de barrio, que tienen que ver mucho con lo que Maldita Vecindad es.

“Maldita Vecindad alude a estas historias que en las películas de los años 50 nos contaban, donde el escenario principal eran las vecindades y las calles. De ahí viene nuestro nombre”, destacó Pato.

Acerca de Los Hijos del Quinto Patio, que completó el nombre del grupo, viene de un homenaje a la canción de Luis Alcaraz que cantaba Emilio Tuero, Quinto patio.

“Las vecindades retratadas estaban principalmente en el Centro, Peralvillo, Tepito o La Lagunilla. Para empezar, hay esta conexión de estos conceptos de barrio, que nosotros también las vivimos a través de las películas y las historias que nos contaron nuestros papás y libros como los de Armando Ramírez, un gran cronista de Tepito que era nuestro amigo.

“Es así que cuando nos invitaron a develar la placa dijimos que sí. Vimos la obra y está muy divertida y bien hecha, con grandes actores y es muy musical, con canciones de Molotov, Café Tacvba y Maldita Vecindad, de la que incluyeron el lugar mítico que se llama Kumbala, como nuestro tema”, dijo.

ACERCA DE LA VERSIÓN DE THALÍA
Pato relató que desde que Thalía estaba en Timbiriche, se encontraban en festivales de radio, cuando apenas iniciaban los festivales de rock. Pero es hasta ahora que hacen una colaboración, en la que ella propuso una nueva versión del tema Pachuco.

“En esta ocasión, Thalía se comunicó con nosotros y nos contó de un plan que tenía de hacer el soundtrack de su vida, entre el que estaba el rock en español y Maldita Vecindad. Nosotros ensayábamos en Santa María La Ribera, donde nació el grupo, producto de donde íbamos a la escuela. Thalía vivía por ahí también, éramos vecinos.

“Ella nos contó su idea, no a través de un agente, sino ella y nos dijo que esta canción le gustaba mucho. Así que nos contó hacer Pachuco con una propuesta que nos gustó. Fue así de una manera directa. Es una artista muy profesional y trabajadora, que hizo un reconocimiento a la música que a ella le marcó también”, señaló Pato.